Nueva York ha implementado una red de carriles exclusivos para ciclistas, facilitando la movilidad urbana y el acceso a diferentes puntos de la ciudad. Estos carriles, integrados en la trama urbana, permiten a los ciclistas transitar de manera más rápida y segura, evitando el congestionamiento vehicular.
La ciudad cuenta con semáforos específicos para bicicletas y estaciones de alquiler de "City Bikes", promoviendo el uso de este medio de transporte. La infraestructura vial se adapta para acoger a los ciclistas, fomentando una movilidad más sostenible y accesible.