El programa "Chiche no perdona" se prepara para transmitir el partido, generando gran expectativa y nerviosismo entre los conductores y el público. Se invita a los televidentes a enviar mensajes y compartir sus cábalas a través de un número de teléfono.
Se destaca la cobertura en vivo desde distintos puntos del país, incluyendo el Obelisco y Estados Unidos, y se promete acompañar a los "cardíacos" durante el encuentro.
El conductor expresa su nerviosismo y se prepara para la transmisión, interactuando con el público y solicitando que se mantengan en la pantalla de Crónica.