En la emblemática pizzería Imperio de La Chacarita, Buenos Aires, la hinchada argentina vive la previa de la final del Mundial con nervios y expectativa. El local está colmado de comensales que alientan a la selección.
Leila, una de las presentes, expresa que ya se siente feliz con la campaña de Argentina y que, gane o pierda, los celebrará mañana. Javier, por su parte, admite sentir muchos nervios pero confía en la victoria. La emoción es palpable en el corazón del barrio porteño.