La tensión previa a la final es tan alta que provoca nerviosismo y hasta cierre de estómago en los hinchas. Se contrasta esta ansiedad con la rutina de algunos, como Manu Albina, quien jugó al pádel y comió tranquilamente por la mañana, mostrando una aparente calma.
La conversación gira en torno a cómo cada persona vive la previa del partido, desde la ansiedad extrema hasta una aparente normalidad. Se resalta la diversidad de reacciones ante un evento de tal magnitud, reflejando la intensidad emocional que rodea a la selección argentina.