El narco mexicano Rodolfo Aguirre Covarrubias, detenido en Puerto Madero, se encontraba acompañado por su hijo de 12 años al momento de la captura, un dato que no había trascendido previamente.
El menor quedó a cargo de otra persona mientras su padre era detenido, lo que generó preocupación por su situación y la logística de su cuidado.
La presencia del niño sugiere que el narco no preveía ser capturado y podría haberlo utilizado como pantalla o simplemente como acompañante en su estancia en Argentina.
La detención se produjo tras la llegada de la circular roja de Interpol, y la Policía Federal Argentina actuó con cautela debido a la presencia del menor.