Se destaca que el actual Mundial es el más caro de la historia en términos de facturación.
El precio de las entradas para fases de grupo se equipara al de finales de mundiales anteriores. Además de las entradas, la publicidad y los sponsors generan ingresos récord.
Se menciona que el momento de hidratación es el segundo más caro en publicidad, y la presencia de jugadores en publicidades es constante, demostrando el enorme valor comercial del evento.