La fe y la esperanza se entrelazan en Argentina, donde miles de personas acuden a San Expedito, santo de las causas justas y urgentes, para pedir y agradecer, especialmente en vísperas de la final del Mundial.
La devoción se manifiesta en pedidos por la selección nacional, considerada una "causa justa y urgente", y en el cumplimiento de promesas. Se observó a una mujer que ingresó de rodillas como parte de una promesa por la victoria argentina contra Inglaterra.
Los futbolistas también demuestran su fe, siendo devotos de la Virgen de Luján y de San Expedito, lo que refuerza el sentimiento colectivo de esperanza y confianza en la selección.