Se revela que Lionel Messi ha perdido una cantidad significativa de balones durante la final del Mundial, superando las 30 pérdidas en el partido contra Inglaterra y 28 contra Egipto. A pesar de estas cifras, se destaca que el jugador no se frustra y busca constantemente tener contacto con la pelota.
Se menciona que Messi, aunque no se encuentra en su mejor momento físico comparado con años anteriores, sigue siendo un factor determinante. Se enfatiza la importancia de que tenga al menos una oportunidad clara para influir en el juego, incluso si su participación general es menor.