La derrota de Argentina en la final del Mundial ante España deja un sabor amargo, especialmente visible en las lágrimas de Lionel Messi al recibir la medalla de subcampeón.
El partido, que finalizó 1-0 con gol de Ferran Torres, se definió en los últimos minutos, recordando otras finales perdidas por Argentina como la de 2014 contra Alemania, también decidida en tiempo extra.
Se destaca la actuación de Messi, quien a sus 39 años se convirtió en el jugador de mayor edad en disputar una final del mundo, demostrando un nivel determinante a pesar del resultado.