Tras recibir la medalla, Lionel Messi rompió en llanto desconsolado en el campo de juego, un momento interpretado como emoción y posible despedida de la Selección Argentina. El jugador se mostró visiblemente afectado, agradeciendo a la gente mientras esta coreaba su nombre.
Los comentaristas destacaron la importancia de este momento como el cierre de un ciclo, recordando que hace 10 años Messi había expresado su deseo de retirarse de la selección. Hoy, con la Copa del Mundo en su haber, su llanto se percibe como una mezcla de logro y nostalgia.
Se enfatizó el agradecimiento hacia Messi por su trayectoria y dedicación, reconociendo el peso de la camiseta y el número 10. A pesar de las críticas y las renuncias pasadas, Messi perseveró hasta alcanzar la gloria máxima con Argentina, dejando una huella imborrable en la historia del fútbol.