Se discute la posibilidad de que Lionel Messi juegue algunos partidos de las próximas eliminatorias para el Mundial 2030, a pesar de que Argentina ya está clasificada como anfitriona.
Se compara la situación con la de Maradona y la posterior aparición de Messi, planteando la incógnita sobre quién podría ser el sucesor del astro argentino en el futuro.
Se recuerda que la selección aún extraña la presencia de Di María, quien aportaba desequilibrio en el uno contra uno.