En un momento crucial de la final del Mundial, Lionel Messi ejecuta un tiro libre con rapidez. La jugada se dirige al centro del área, generando una oportunidad de gol para Argentina.
A pesar del intento, la defensa española logra despejar la pelota, evitando el gol. El arquero español, Simón, interviene para asegurar el arco. El marcador se mantiene 1-0 a favor de España, con solo cinco minutos restantes en el partido.