Se analiza la falta de conexión de Messi con el equipo durante la final contra España, atribuyéndola a una estrategia defensiva del equipo argentino.
Se argumenta que Messi estuvo solo y apenas tocó la pelota, lo que dificultó la ofensiva. Se reconoce la dificultad de quitarle la posesión a España, pero se señala la necesidad de generar oportunidades de ataque. Se menciona la ausencia de Nico Paz y la dificultad para incluirlo en el equipo sin sacrificar a otros jugadores clave como Di María.
Se expresa decepción por el resultado y la esperanza de aprender de la experiencia, a pesar de la tristeza por no haber logrado el campeonato.