La menor M, tras el asesinato de Jeremías, intenta justificar el encuentro diciendo que quedaron como amigos y que lo acompañó hasta un kiosco frente a la cancha de Colón. Sin embargo, al verificar la información, se descubre que no existía tal kiosco, revelando una nueva mentira en su relato.
America
policial
Mentiras de la asesina: Jeremías no fue a ningún kiosco tras el encuentro
Tensión: discusión (60°)
Eje político: Centro