El programa difunde un mensaje de esperanza y oportunidad de cambio de vida a través de la fe, invitando a las personas a acercarse a la Iglesia Universal.
Se compara la situación actual de las personas con la historia de la mujer samaritana y se enfatiza que Dios tiene el poder de restaurar vidas, sin importar el pasado o la religión.
Se anima a los oyentes a tomar una decisión y a no posponer su felicidad, ofreciendo apoyo a través de la central telefónica y las reuniones en los templos.