Argentina continuaba luchando en la final del Mundial 2026, mostrando una gran entrega a pesar del cansancio. Facundo Medina se destacó por su despliegue y lucha en cada pelota dividida.
El equipo español intentaba mantener la posesión y generar peligro, pero Argentina se defendía con orden y garra. La tensión era máxima en el campo, con ambos equipos conscientes de que un solo error podía ser fatal.