Los mapas de prescripción, generados a partir de datos de rendimiento y análisis de lotes, permiten una aplicación variable de agroquímicos mediante drones. Esto significa que se aplica la cantidad justa de producto donde es necesario, optimizando los recursos.
A diferencia de años anteriores, donde se aplicaba una dosis uniforme en todo el lote, ahora es posible segmentar el terreno y tratar cada zona según sus necesidades específicas. Esta precisión reduce el desperdicio de insumos y el impacto ambiental.
Incluso los equipos terrestres se están adaptando para utilizar estos mapas de prescripción, permitiendo una aplicación localizada y eficiente. La tecnología avanza hacia una agricultura más inteligente y sostenible.