Mónica Ferrari destacó la excelente relación que mantiene con las madres de otros jugadores de la Selección Argentina. Comparten tiempo juntas durante los torneos, conviven en hoteles y comparten partidos, generando un vínculo de compañerismo y apoyo mutuo.
Ferrari explicó que, si bien no son amigas íntimas en el día a día, la conexión se fortalece cuando los jugadores coinciden en la Selección, ya que los nietos también interactúan. Esta cercanía entre las familias se intensifica durante los períodos de concentración, creando un ambiente de unidad que se transmite a los jugadores.