La madre de Emmett Till testifica conmovida sobre cómo reconoció el cuerpo de su hijo a pesar de las terribles condiciones en las que se encontraba. Describe la conexión física y emocional que tenía con él, detallando cómo cada parte de su cuerpo le era familiar.
Aporta como evidencia un anillo con las iniciales "LT" y la fecha "25 de mayo de 1943", que perteneció al padre de Emmett y que el joven llevaba consigo. La madre afirma con certeza que el cuerpo que vio era el de su hijo, a pesar de la hinchazón y los golpes.