En la pizzería Imperio de Chacarita, Zoe, una ciudadana inglesa, se declara fan de Argentina y alienta a la selección junto a sus amigos. A pesar de la rivalidad histórica, muestra su apoyo al equipo albiceleste.
La presencia de Zoe, con la bandera argentina, es una muestra de la universalidad del fútbol y la conexión que genera el Mundial. La hinchada la recibe con simpatía, compartiendo la pasión por el deporte rey.