Se comenta la actitud de algunos jugadores de la selección argentina, como Licha López, al evitar saludar o recibir medallas de Donald Trump durante un evento. Se interpreta esta acción como una postura política o un gesto de desagrado hacia el mandatario estadounidense.
Se menciona que Licha López habría tomado la medalla sin contacto directo con Trump, mientras que Cuti Romero la recibió de manos de Infantino. Se analiza si estas acciones responden a una decisión personal de los jugadores o a una directriz del equipo, y se especula sobre las posibles implicaciones políticas de estos gestos.