Se relata un violento asalto ocurrido en Herli, donde tres delincuentes golpearon brutalmente a un jubilado que regresaba de hacer las compras. Las imágenes muestran la agresión sufrida por la víctima, quien es atacada mientras se defendía.
Se cuestiona el grado de violencia ejercido por los asaltantes, quienes parecen actuar con total impunidad. Se menciona la posibilidad de que los delincuentes busquen celulares, ya que el efectivo físico escasea, pero se destaca la brutalidad de la golpiza.
La crónica resalta la peligrosidad de los horarios en que ocurren estos robos, mencionando que incluso a las 5:30 de la tarde, un horario considerado peligroso, se producen asaltos en el conurbano.
Se observa la postal de inseguridad en el barrio, con autos estacionados en la vereda y medidas de seguridad extremas en las viviendas, como rejas y cámaras, que no logran evitar los robos.
Se entrevista a Roberto, la víctima del robo, quien expresa su frustración y la necesidad de aprender a defenderse ante la falta de seguridad. Menciona que ha sido víctima de robos anteriormente y que la prioridad es proteger a su familia.