En el Centro de Formación Profesional N° 28, jóvenes y adultos encuentran una oportunidad para capacitarse en oficios y mejorar sus perspectivas laborales. Los cursos ofrecen una salida laboral concreta y fomentan el desarrollo personal.
Daniel, encargado de edificio, está reparando una licuadora como parte de su aprendizaje en el curso de reparación de electrodomésticos. Él ya ha completado cursos de electricidad y climatización, destacando la utilidad de la formación para solucionar problemas cotidianos y abrir puertas laborales.
Karina, otra alumna, cursa instalaciones sanitarias y gas. Buscó el curso para poder arreglar las instalaciones de su hogar de forma independiente, lo que le genera un ahorro económico y una mayor autonomía.
Alejandro y Pablo, estudiantes de montador electricista domiciliario, valoran la exigencia y la calidad de la enseñanza. A pesar de no tener conocimientos previos, se sienten motivados por la teoría y la práctica que adquieren, lo que les permite "jugar" con la electricidad de forma segura.