En el marco de un juicio, se observa la labor de los porteros y la prensa, quienes también colaboran en la investigación para reunir testigos dispuestos a declarar.
La señora Murdoch, la señora Bradley y la señora Turner son presentadas, y se menciona la presencia del hijo de la señora Bradley, Darrell, y su esposa Merly.
Posteriormente, el doctor Theodore Howard, presidente del Consejo Regional para el Liderazgo Negro, da la bienvenida a la señora Broglie y al señor Carson. Se discute la necesidad de recaudar fondos para la lucha por la libertad y para proteger a los ciudadanos negros que ejercen su derecho al voto.
La señora Bradley reflexiona sobre su vida en Chicago antes de la tragedia y su deseo de que se haga justicia, aunque duda de la imparcialidad del jurado.