Se contrasta el estilo de juego europeo con el sudamericano, destacando la intensidad y la marca de los equipos de Conmebol.
Se argumenta que los equipos europeos, si bien priorizan el espectáculo, a veces carecen de la garra y la marca que caracterizan a los sudamericanos. Se pone como ejemplo a Argentina, donde todos los jugadores, incluyendo los mediocampistas como De Paul, Macari y Enzo Fernández, tienen una fuerte faceta defensiva y de recuperación de pelota. Se resalta la evolución de Nico González, quien ahora cumple funciones defensivas además de ofensivas.