La multitudinaria presencia en el Obelisco se describe como impresionante, con cada vez más gente llegando para rendir homenaje a la Selección Argentina. La imagen de Lionel Messi, con lágrimas en los ojos y agradeciendo a la gente, se considera un símbolo del mes emocionalmente intenso vivido por los argentinos.
Se destaca que, a pesar de ser jugadores de élite con las mejores condiciones, el agradecimiento y el sufrimiento de Messi, quien se encuentra en el atardecer de su carrera, son conmovedores. Se recordó las críticas pasadas hacia Messi y cómo este mundial demostró su profundo sentimiento por la camiseta argentina.