En Mar del Plata, la previa de la final del Mundial se vive con entusiasmo y cábalas. Hinchas de diversas partes del país se congregan para ver el partido, algunos repitiendo rituales de finales anteriores, como una familia que viajó desde General Piran y que vivió la final del Mundial pasado en la misma ciudad.
La confianza en la selección es alta, con expresiones de optimismo y la esperanza de una victoria sufrida pero segura. Se destaca la importancia de la unión y la confianza colectiva como claves para el desempeño del equipo.