Se compartió la historia de un hincha que se tatuó la Copa del Mundo en el antebrazo tras la promesa de que si Argentina ganaba a los ingleses lo haría. El tatuaje, que incluye un "elijo crear", un palo santo y el número 13, fue mostrado como símbolo de su fe en el equipo.
Se recordó la discusión sobre quién ganaría la Bota de Oro entre Messi y Mbappé, y cómo Messi necesitaría al menos dos goles y una asistencia para superarlo, o tres goles si no hay asistencia. Se concluyó que lo importante es que Argentina sea campeón del mundo.