El gobierno pone presión sobre la selección argentina al anunciar un Feriado Nacional para celebrar, dejando la decisión del día de los festejos en manos de los jugadores.
Se especula sobre los posibles planes del equipo tras el torneo, incluyendo la posibilidad de que los jugadores regresen directamente a sus clubes en el extranjero.
La incertidumbre sobre la continuidad de Lionel Messi y la eventual celebración genera debate sobre el formato y la magnitud de los festejos.