Se recorren las calles del casco antiguo de Friburgo, manteniendo intacto su espíritu medieval con avenidas, tranvías y edificios históricos.
Se destaca la presencia de negocios y la vida cotidiana de los lugareños.
Se presenta una vidriera con los famosos gorros de pompones rojos y negros, conocidos como "bollenhut", símbolos de la Selva Negra y Friburgo, utilizados en fiestas y celebraciones.