Miles de argentinos se congregaron en el Obelisco para celebrar a la Selección a pesar de la derrota en la final del Mundial. La gente expresó orgullo por el desempeño del equipo, destacando que, aunque no se ganó, el segundo puesto es un gran logro.
Los entrevistados coincidieron en que el fútbol une al país y que la alegría de la gente es un reflejo del corazón de los argentinos. Se agradeció a Lionel Messi y a todo el plantel por el esfuerzo y la dedicación, considerando que este equipo dio todo y dejó una huella imborrable.
A pesar de la tristeza por no haber obtenido la copa, el sentimiento general fue de gratitud y reconocimiento por la campaña realizada. La multitud demostró su apoyo incondicional, cantando y celebrando, anticipando una noche larga de festejos en la ciudad de Buenos Aires.