El fanatismo por la selección argentina se vive intensamente en Bangladesh, donde miles de personas se congregan para alentar al equipo. A pesar de la diferencia horaria y la distancia, los hinchas bangladesíes demuestran un fervor comparable al de los argentinos.
En Daca, la capital, se organizan pantallas gigantes en la Universidad para transmitir el partido. La gente llega desde diferentes aldeas y ciudades para compartir la experiencia del mundial en comunidad. Se venden camisetas, vuvuzelas y otros artículos alusivos a Argentina.
El fervor es tal que algunos hinchas expresan su deseo de que Argentina gane la Copa del Mundo, naciendo en un contexto de pobreza pero anhelando la victoria. La pasión por la albiceleste cruza fronteras y une a personas de distintas culturas en torno al fútbol.