La expulsión de Enzo en el alargue, tras una doble amonestación, complicó aún más a Argentina. Se considera que la tarjeta roja fue correcta, al igual que las amonestaciones previas de Paredes y el propio Enzo.
El equipo se vio obligado a afrontar el tramo final del partido con un jugador menos, mientras España mantenía la presión y generaba oportunidades, como el tiro de Jamal sobre el cierre de los 90 minutos.