Tras más de cuatro años de negociaciones post-Brexit, España y el Reino Unido han alcanzado un acuerdo histórico que derriba la verja de Gibraltar, poniendo fin a una de las últimas fronteras físicas de Europa. La integración del Peñón en el espacio Schengen eliminará los controles terrestres, garantizando el libre tránsito de trabajadores y turistas.
Este consenso busca aliviar el cruce transfronterizo diario de miles de personas y fomentar una convergencia fiscal entre ambos territorios. El acuerdo pone fin a décadas de disputas diplomáticas y geográficas en torno a este enclave británico en el sur de la península ibérica.