Se debatió sobre la actuación del árbitro en la final, pero se concluyó que España ganó bien y mereció el triunfo. Se señaló la falta de suerte de Argentina, a pesar de los esfuerzos y la buena actuación del Dibu Martínez.
Se mencionó que Argentina necesitó más suerte, especialmente en el remate de Julián Simeone. A pesar de la derrota, se destacó la actuación del Dibu Martínez como el punto más alto del equipo argentino.