La adquisición de entradas para la final del Mundial entre Argentina y España ha sido un desafío considerable, con una alta demanda que ha encarecido los precios.
Muchos asistentes, tanto argentinos como españoles, han llegado al estadio sin entrada, buscando opciones de última hora. Se comenta que la final entre estas dos selecciones en particular ha disparado los precios, siendo significativamente más cara que si hubieran llegado otros equipos.
La escasez y el alto costo de las entradas son un tema recurrente entre los fanáticos, quienes expresan la dificultad de conseguir acceso al partido. La expectativa es máxima para presenciar el enfrentamiento entre dos potencias del fútbol.