Se observó un fenómeno particular en Nueva York: una gran cantidad de vapor emanando de las alcantarillas. Se explicó que esto se debe a la extensa red subterránea de la ciudad, que incluye el sistema de metro.
Este vapor, aunque visualmente impactante, es una característica distintiva de la ciudad y se relaciona con su infraestructura subterránea. No se trata de puestos de comida ni de actividades ilegales.