Carlos Navarro, especialista del INTA Marco Juárez, detalla el avance de los drones aplicadores en la agricultura. Estas herramientas, que pueden operar con productos sólidos o líquidos, están ganando terreno rápidamente debido a su versatilidad y costo accesible.
Los drones no buscan reemplazar a los equipos terrestres, sino complementarlos. Ofrecen ventajas significativas, como un menor costo de inversión inicial, lo que los hace accesibles para productores de mediano y pequeño tamaño. Además, permiten realizar aplicaciones localizadas y variables, adaptándose a las necesidades específicas de cada lote.
Navarro explica que los drones pueden realizar tareas de fertilización, pulverización e incluso siembra. La capacidad de generar mapas y utilizar dosificaciones variables, junto con la posibilidad de acceder a zonas de difícil manejo, los posiciona como una tecnología clave para la optimización de recursos y la eficiencia en el campo.