La transmisión desde el estadio de New Jersey se ve afectada por inhibidores, lo que complica la salida en vivo. A pesar de los problemas técnicos, el equipo de producción hace todo lo posible para mantener la conexión.
Los periodistas interactúan con los fanáticos, quienes comparten su entusiasmo y cábalas. Se observa la venta de bebidas y la dinámica de la gente en el lugar.