A finales del siglo XIV, Ile-Ife experimentó un declive político y cultural, abandonando sus fábricas y terminando la era de las cabezas naturalistas. El Oni Ovalufón II asumió el poder en un periodo de cambios, con su autoridad desafiada por reinos vecinos como el de Owen.
Tada, una isla fluvial, se convirtió en un punto comercial clave para Ile-Ife y sus estados satélite. Allí se descubrió una figura de aleación de cobre en estilo clásico de Ife, que protegía los intereses económicos, espirituales y políticos de la capital.
La máscara de Oni Balufón II, atribuida a este periodo, refleja la pérdida de control de Ile-Ife. El siglo XIV marcó una crisis del conocimiento y una pérdida del saber científico, llevando al abandono de la ciudad y la migración de su población a estados satélite.