Se debate sobre las preferencias estéticas en el fútbol, con Martín Coan expresando su gusto por un juego más "rústico" y con fricción.
Se contrasta este estilo con partidos que tienen pocas infracciones, y se menciona que el juego se vuelve más "rasposo" en las instancias de eliminación directa.
Se hace referencia a un informe sobre el partido Argentina-Inglaterra, donde se habrían denunciado 31 jugadas "sucias" por parte de Argentina.