La transmisión se realizó en vivo desde Manhattan, destacando la cobertura de Crónica. Se enfatizó que era la primera vez que se jugaba una final del mundo en Nueva York, con la Selección Argentina y Messi como protagonistas.
Se mencionó la extensa cobertura del canal, que llevaba 35 días siguiendo el evento. La conexión con Rulo buscaba mostrar la llegada al estadio y la atmósfera previa al partido, manteniendo la expectativa alta entre la audiencia.