Chile enfrenta una crisis de natalidad, con una tasa de fecundidad de 0,99 hijos por mujer, una de las más bajas del mundo. Si la tendencia continúa, se proyecta que para 2036 la población chilena comenzará a disminuir.
El presidente José Antonio Kast ha priorizado la natalidad, reconociendo el impacto en la economía y el sistema de pensiones. Se planea crear una Secretaría del Plan de Chile Renace y una comisión asesora presidencial para abordar la situación.
El plan incluye subsidios por hijo para hogares vulnerables, buscando eliminar la barrera económica que retrasa o disuade la maternidad/paternidad. Sin embargo, algunas opiniones sugieren que la sociedad ha perdido la cultura familiar, priorizando el desarrollo individual sobre la formación de familias.
El principal reto del gobierno es crear las condiciones para que las personas que deseen formar una familia puedan hacerlo, buscando revertir la tendencia de disminución poblacional y sus consecuencias económicas y sociales.