Charles visita a Mills en busca de crédito, ya que necesita dinero para mantener a su familia mientras su hijo James se recupera. Se muestra preocupado por el aumento de los precios, mencionando que el café ha subido dos centavos y medio la libra.
Charles ofrece vender el reloj de su padre, un objeto de valor sentimental, para obtener los 50 dólares que necesita. Mills, aunque reconoce el valor del reloj, intenta ofrecerle crédito en lugar de comprarlo directamente, pero Charles insiste en venderlo para poder mantener a su familia y no trabajar hasta que James se alivie.