Manu Jove continúa narrando las complicaciones del viaje al Mundial en Nueva York. El vuelo, que transportaba a argentinos, fue desviado a Washington y luego a Boston debido al colapso del aeropuerto neoyorquino. La espera en tierra se extendió por horas, generando angustia entre los pasajeros.
Algunos optaron por realizar el extenso trayecto terrestre desde Washington a Nueva York para no perderse el partido. La situación refleja la magnitud del evento y los desafíos logísticos que implica, incluso para aquellos que viajan con anticipación.