Un peculiar personaje apareció en la previa de la final: un caballo llamado "Terco", cuidado por un joven que se encontraba cerca de la zona de "La Rural". El encuentro dio pie a una conversación sobre cábalas y pronósticos para el partido.
El cuidador del caballo, quien se identificó como parte del cuidado y no como el dueño, compartió sus propias cábalas y su pronóstico de que el partido se definiría por penales. La presencia del animal añadió un toque de color y misticismo a la atmósfera de expectativa.