Se discute la posibilidad de crear una ley que convierta el linchamiento en un delito federal, a raíz de casos como el de Lamar Smith y el reverendo. La NAACP está en conversaciones con el Departamento de Justicia para impulsar esta legislación.
La oportunidad de usar estos momentos de atención pública para aprobar leyes se presenta como una vía para obtener justicia, incluso llegando a obtener acusaciones y condenas.