El atentado terrorista en Niza el 14 de julio de 2016, donde un camión arrolló a una multitud, dejó 86 víctimas mortales y cientos de heridos. El ataque fue reivindicado por el Estado Islámico.
Diez años después, familiares como Anne Murry, que perdió a su hija Camille, buscan justicia y apoyo para las víctimas. La Asociación Memorial de Los Ángeles reúne a los afectados y realiza actividades de homenaje.
Se narra la historia de Camille, una joven que trabajaba en marketing y se dedicaba a misiones humanitarias. Fue una de las últimas víctimas identificadas tras el atentado.
El relato también destaca la figura de Gilles Gambery, un testigo que proporcionó información crucial a la policía y ayudó a los heridos, demostrando un acto de heroísmo discreto.