Españoles y argentinos comparten expectativas sobre el partido, con una notable presencia argentina en las gradas, estimada en un 80-20.
Se debate sobre el estilo de juego de ambos equipos: Argentina es vista como un equipo duro y físico, mientras que España se destaca por su juego colectivo y posesión del balón, dependiendo menos de individualidades como Messi, aunque reconocido como el mejor jugador.