La ciudad de Nueva York se viste de fiesta con la presencia de miles de argentinos y españoles celebrando el subcampeonato de la selección. A pesar de no haber obtenido el primer puesto, el fervor popular se desborda en las calles, con cánticos y banderas que reflejan el orgullo nacional.
En este contexto, surge la comparación entre el presidente Javier Milei y Lionel Messi como máximos exponentes argentinos. La gente expresa su apoyo incondicional a ambos, considerándolos figuras clave en la historia del país. La celebración se extiende por Manhattan, con un ambiente de alegría y unidad.